Determinantes sociales de la salud

De Bioeticawiki
(Redirigido desde «Determinantes Sociales de la Salud»)

Los Determinantes Sociales de la Salud (DSS) son las condiciones sociales, en las que las personas, crecen, viven, trabajan y envejecen que tienen influencias sobre el proceso de salud y enfermedad. Las características sociales dentro de las cuales la vida transcurre[1].

Conjunto de factores personales, sociales, económicos y ambientales que determinan el estado de salud de los individuos o poblaciones (Organización Mundial de la Salud, OMS).

Hay 2 modelos principales:

A) Modelo de Lalonde y Laframboise (1974)[2]: Los factores condicionantes de la salud en la población se ubican en cuatro grandes dimensiones denominadas "campos de la salud":

1. La biología humana: este componente comprende todos los hechos y su manifestación, relacionados con la salud física y mental. Incluyendo las enfermedades infecciosas nuevas y emergentes, el aumento de las enfermedades crónicas y el incremento demográfico de personas añosas, como también los cambios sociales y biológicos, entre ellos encontramos, los hábitos sedentarios, la discriminación de género, resistencia a los antibióticos, el abuso de drogas, y la violencia civil y doméstica que amenazan la buena salud.

2. El ambiente: incluye los factores externos al cuerpo humano, ajenos al control de las personas como son la pureza de los alimentos, los cosméticos, ruidos ambientales, tecnología de la comunicación, comercio internacional del tabaco, eliminación de los deshechos y aguas servidas - saneamiento ambiental- y contaminación del aire.

3. Los estilos de vida: representan la autonomía del individuo con respecto a su salud. La libertad de tomar decisiones influye en los hábitos personales de los individuos, sobre todo cuando son perjudiciales y conducen a riesgos para la propia salud.

4. Organización de los sistemas de salud: consiste en la cantidad, calidad, orden y relaciones entre las personas y los recursos prestados. Considerando la posibilidad de acceder a la atención de médicos, enfermeras, hospitales, hogares de ancianos y otros, con una mirada centrada en la equidad.

B) Modelo de Dahlgren y Whitehead (1991[3]):

Determinantes Sociales de la Salud según Dahlgren & Whitehead (1991)

BIOÉTICA Y DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD

La premisa es que no se puede mirar la salud de las personas separadamente de sus condiciones de vida y en general de aquellas condiciones sociales que esbozan nuevos caminos para una sociedad autoorganizada.

El paradigma actual concibe una profunda modificación de las relaciones sociales en las poblaciones, protagonizando nuevas formas culturales, socilaes, relacionales..., visualizando transformaciones en los pensamientos, en las percepciones y los valores. La necesidad de llevar un cambio de mentalidad, dando paso a un concepto de salud, mucho más amplio, más flexible y ecológico que lleve a las personas (individual y colectivo) a una innovación fundamental, incluyendo la reforma educativa orientada a nuevas formas de diálogos, es el rol protagónico que deben ir encauzando los profesionales de la salud desde la bioética.

Para lograr este compromiso en la población, es necesario en primer lugar, ubicar al individuo, situarlo en la realidad y luego ofrecerle el control de su propia salud como derecho, porque, incluirlo en el control de los programas, que no pertenecen a los organismos de Salud Pública, sino a la población[4], sin las herramientas necesarias, es no dar respuestas al compromiso ético del cuidado como actor de su propia salud. El logro de las políticas sanitarias, se orienta en la representación de la población en individuos con los recursos y la capacidad de modificar de hecho las condiciones de la “comunidad”, ubicando a los profesionales de la salud en el rol de ser intermediarios entre los organismos gubernamentales y la población.

La participación activa de toda la comunidad permite la definición de los problemas, la toma de decisiones y las actividades encaminadas hacia la Promoción de la salud para todos y a todos, aspecto fundamental para que desde lo individual y familiar se asuma la responsabilidad del control de la Salud[5]. El crecimiento comunitario es la espina dorsal de la promoción de la salud en la comunidad. La participación de los habitantes permiten esclarecer los aspectos que necesitan tanto el apoyo del estado como los programas necesarios.

Las comunidades se definen en términos geográficos[6], con problemáticas propias, donde cada grupo debe organizarse para tratar sus propios temas, desarrollando sus propios líderes naturales, provenientes de iglesias, sindicatos u otros grupos, para formar una gran organización de organizaciones. Y a través de programas sanitarios para la promoción de la salud estimular a las personas a buscar mayor información dando lugar a estilos de vida saludables, de ahí la concreción y existencia de los Determinantes Sociales de la Salud.

Es importante brindar herramientas para potencializar a las comunidades a tomar el control de su propia salud y el control sobre las programas induciendo a las estrategias de Municipios Saludables de la OMS como una manifestación visible de la participación democrática en la práctica real de la salud[7].

Los procesos de salud operan estrechamente, sobre los determinantes estructurales, como son los sociales, económicos, políticos, ambientales y tecnológicos, e impactan sobre la morbimortalidad, la esperanza de vida y por ello en su propia salud[8].

Una de los problemas que nos podemos encontrar para solucionar en un debate bioética y DSS sería la fragmentación y segregación habitual en algunos paises o zonas que además, es causa de exclusión poblacional, se estima que en América Latina y el Caribe entre el 20 y el 25% de personas carecen de acceso a su atención[9], causas que tiene que ver con la pobreza, la educación, estructura de la organización de la salud.

La necesidad de resolver las características de la salud y la bioética (en cuanto a determinantes sociales) sería pasar revisión al rol de los actores responsables de la prestación de salud. En ocasiones desde los gobiernos se incitan planes estratégicos con ejes anclado en los aspectos físico-ambientales, económicos productivos y socio institucional con redes y actores regionales. La necesidad de un sistema único de salud articulado seria un reto para disminuir la exclusión poblacional. Sin dejar de visualizar que “proporcionar condiciones mínimas de vida digna para los ciudadanos es un imperativo ético que interpela a los gestores de políticas gubernamentales. Se deberían crear condiciones de posibilidad cuando advertimos la inequidad en los sistemas de accesibilidad a la atención de la salud.”[10]

Esta premisa nos permite reflexionar sobre el criterio de que la bioética en los distintos países o zonas, debería centrarse en los problemas cotidianos sin excluir el análisis de los nuevos conflictos planteados por la biotecnología. Reconocer que la salud no depende únicamente de los progresos de la investigación científica y tecnológica, sino también del fomento de los factores psicosociales y culturales.

La identidad de cada individuo comprende diferentes dimensiones y la diversidad cultural es necesaria para la especie humana, por que constituye el patrimonio de la humanidad.

La conservación de la salud, consiste no solamente en el cuidar al enfermo, sino evitar que adquiera la enfermedad. La promoción de la salud es la herramienta propuesta como tarea de todos por las conferencias mundiales de la OMS/OPS y el desarrollo social se relaciona con la democratización y el fortalecimiento de los municipios como una manera de distribuir más equitativamente la salud, este concepto incluye cuatro factores según el Modelo de Lalonde y Laframboise, orientados a la prevención, agrupando las diferentes áreas del campo de la Salud en:

- Biología Humana,

- Medio Ambiente

- Estilos de Vida y

- Organización de la Atención de Salud.

La carta de Ottawa (1986) declara que las condiciones y requisitos para la salud son: la paz, la educación, la vivienda, la alimentación, la renta, un ecosistema estable, recursos sostenibles, justicia social y equidad. Estos requisitos son fundamentales[11] ,fueron analizados y tratados en la cuarta Conferencia Internacional, en Yakarta (1997) que los identifica como “factores determinantes de la salud”[12]

La OMS define a los determinantes de la salud en el siglo XXI como “La gama de factores personales, sociales, económicos y del medio ambiente que determinan la situación de salud de las personas o la población,”[13] y plantea que estos son múltiples e interactivos.

La Bioética y los DSS hace referencia a la ausencia de respuestas a estos factores, que acarrea el aumento de las enfermedades en algunas personas y colectivos y por ende multiplica el gasto público. La importancia de la prevención debería ser considerada por los gestores sanitarios, para valorar la importancia de los factores que deterioran la salud de la población. Las “tendencias modernas” seleccionan y centran la mirada en la promoción de algunas patologías, como la anorexia, las adicciones, las enfermedades nerviosas, desconociendo otros factores sumamente importantes, como son el sueño, la nutrición acorde a las necesidades del ciclo vital, la higiene y el auto cuidado. Aspectos que deberían formar parte de una nueva cultura educativa de los sistemas de salud.

Se debería crear conciencia de que los seres humanos son integrantes de la biosfera y desempeñan un papel importante en la protección del prójimo y de otras formas de vida, -por ejemplos: los animales-, luchando contra todo tipo de sufrimiento y considerando que la identidad de las personas comprende dimensiones biológicas, culturales, psicosociales y espirituales. La iniciativa de crear y hacer ciudades saludables se concentra en la creación de entornos propicios para la salud en cada localidad, con el apoyo del gobierno local para el establecimiento de políticas saludables, participación de la comunidad, reorientación de los servicios de salud y promoción de modos de vida saludables.

La promoción de la salud como tarea de todos, junto a la propuesta de desarrollo social va adquiriendo la descentralización y el fortalecimiento gubernamental.

La idea sería extender la esfera de la acción de los municipios saludables[5], mediante el desarrollo y la puesta en acción de los determinantes de salud, que fueron reencausados en la Conferencia de Yakarta, para promover mejor calidad de vida. La construcción de esta red se basa en la solidaridad, participación comunitaria y accesibilidad. Se intenta el logro de la equidad en salud con iguales posibilidades para todos los ciudadanos. La atención Primaria de la salud es el primer nivel de acceso a la red de la salud municipal, desde allí se desarrolla la estrategia orientada a la prevención de estos factores determinantes. Este es el punto de encuentro cercano entre el estado municipal y la población. El rol de la enfermera facilita la descentralización y la cercanía con el usuario, por ende se genera una ciudad multicéntrica, con formas diferentes de tomas de decisión y acción de los vecinos. Los centros de salud tienen un rol activo y articulador de la energía social que potencia las respuestas a las diversas problemáticas que manifiestan los barrios y zonas de influencia. Trabajar a partir de estrategias locales participativas, permite que cada municipio desarrolle un perfil propia relacionado con las necesidades y características de la población.

Bioética y DSS es un peculiar entramado donde los factores determinantes se inscriben en la cultura y el modo de vivir, enfermar o morir de una población. En cuanto al tema de Bioética y en el actual contexto de exclusión, se considera que trabajar en salud significa trabajar para incluir, para construir ciudadanía, o sea construir y defender la conciencia del derecho a la salud, a la vez que construir, defender y vigilar las condiciones para el ejercicio efectivo de ese derecho[5].

Abordar la salud desde un nuevo concepto bioética y DSS, es hacerlo eludiendo la idea reduccionista [5] . Una concepción holística de la salud, con una mirada centrada en la equidad, en espacios de autonomía que beneficien la libre asociación de los individuos encaminados a mejorar sus condiciones de vida, subyace al objetivo de la Carta de Ottawa y a su lema “Salud para todos”. La salud como derecho integra los problemas de la bioética, que no son privados sino públicos, es impensable una bioética como cuestión individual, la moral cívica debe ser construida socialmente[14] . La sensibilidad moral y la reflexión ética deberían ser una parte integrante del proceso de desarrollo científico y tecnológico y que la bioética debería desempeñar un rol predominante en las decisiones que se tomarán ante los problemas que surgen frente al desarrollo industrial. Considerando que todos los seres humanos, sin distinción alguna deberían estar amparados por las normas éticas frente a la investigación en medicina y las ciencias de la vida. Destacando la protección y la evaluación de las situaciones de inequidad y violencia contra los grupos más lábiles, como los niños, los ancianos y las mujeres. Es muy importante promover un acceso equitativo a los adelantos tecnológicos de la ciencia y la medicina, salvaguardando y promoviendo los intereses de las generaciones futuras. El desarrollo de la ciencia a nuestro criterio, debería avanzar de la mano de una bioética cotidiana, que no reniegue de su lugar de origen, basando su operar en la defensa efectiva de los derechos humanos y la lucha contra la exclusión. La UNESCO, intenta desempeñar sus funciones en la definición de los principios universales basados en valores éticos comunes que orientan el progreso de la ciencia y el desarrollo tecnológico y la transformación social, a fin de determinar los desafíos que surgen en el ámbito, teniendo en cuenta el bienestar de las generaciones futuras.

Notas[editar | editar código]

  1. Tarlov A. (1996). «Social determinants of health: the sociobiological translation.». In Health and social organization: towards a health policy for the twenty-first century London (71-93). 
  2. Lalonde, M. and see also, HL Laframboise, (1974). «A New Perspective on the Health of Canadians.». A New Perspective on the Health of Canadians (Ot-tawa: Government of Canada, 1974). and "Health Policy. Breaking It Down into More Manageable Segments,” Canadian Medical Association Journal, 108, 388. 
  3. Dahlgren, G., & Whitehead, M. (1991). «The main determinants of health, model, version accessible.». European strategies for tackling social inequities in health: Levelling up Part, 2. 
  4. Kickbusch I. «Promoción de la salud: una perspectiva mundial.». En: Promoción de la Salud: una antología. Washington, D.C.: OPS. Publicación Científica No. 557; 1996: 15-24. 
  5. Ponto, L. et alii (2010). Fundamentación de la bioética : Factores determinantes de la salud. 
  6. Nutbeam D. «Glosario de Promoción de la Salud.». En: Promoción de la salud: una antología. Washington, D.C.: OPS. Publicación Científica No. 557; 1996: 383-403. 
  7. Parenti F. «Derechos Humanos: Una mirada desde la Universidad.». Los derechos Humanos y la Bioética. Rosario .Argentina. Edit.UNR; 2006:116. 
  8. Gonzalvo-Cirac, M. (2011). Las mujeres vivimos más. Concepto de salud/mortalidad diferenciada. Alemania: EAE. 
  9. «Salud de las América.». 2007: Volumen I. Regional.Washington; US: OPS, 2007:322. 
  10. Parenti F. «Bioética, Vulnerabilidad y Educación.». Tomo II. Edición Suárez. Argentina; 2007:271-273. 
  11. «Conferencia Internacional de Promoción de la Salud.». Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud. OMS; 1986. 
  12. «Declaración de Yakarta para adaptar la promoción de la Salud al siglo XXI.». OMS. Indonesia; 1997. 
  13. Nutbeam, D. «Health promotion glossary.». Geneva, World Health Organization, 1998 (document WHO/HPR/HEP/98.1). Desarrollado por INPRO (www.dipusevilla.es). 
  14. «Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos.». Organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura. Francia; 2006 (www.unesco.org/shs/ethics).