Medicamento

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Definición[editar | editar código]

Según la OMS el medicamento[1] es la sustancia o producto que se usa para modificar o explorar sistemas fisiológicos o patológicos con la intención de obtener un beneficio a quién lo recibe.

Según la Unión Europea, el fármaco sería toda sustancia o compuesto que:

  • Se presente como poseedor de propiedades curativas o profilácticas de las enfermedades humanas y de los animales
  • Administrados al hombre o al animal con el fin de remontar, corregir o modificar funciones orgánicas.

Desde un punto de vista biológico el fármaco viene definido como una sustancia química que puede determinar variaciones funcionales en el organismo.

Clasificación[editar | editar código]

Respecto a su procedencia los fármacos pueden ser naturales o artificiales. Entre los primeros están por ejemplo los productos vegetales como la digoxina extraída de la digitalis lanata y también los obtenidos por la ingeniería genética. Estos fármacos están conociendo una expansión rápida ya que al transferir el código genético de sustancias químicas complejas como son las proteínas en bacterias es posible obtener gran cantidad de proteínas naturales que no se puede producir por síntesis directa.

El ejemplo más conocido está en la obtención de insulina obtenida a través del ADN recombinante en células de escherichia coli. Fármacos parcialmente naturales son los semisintéticos como cefalosporinas. Estos antibióticos son obtenidos mediante modificaciones químicas de las sustancias producidas por microorganismos. Los derivados obtenidos así son más potentes que los compuestos naturales de los cuales se derivan.Sustancias químicas de síntesis pura son principios activos inexistentes en la naturaleza. Por ejemplo las sulfamidas o los antiinflamatorios no esteroideos.

En síntesis en base a su mecanismo de acción los fármacos pueden ser clasificados en etiológicos (si actúan sobre la causa de la enfermedad); patogenéticos( actúan sobre los mecanismos en los que se desarrolla la enfermedad); sintomáticos (sobre los síntomas de la enfermedad); sustitutivos (actúan recuperando funciones bioquímicas y fisiológicas alteradas en el cuadro morboso).

Existen una serie de condiciones que hacen modificar el mecanismo de acción de los fármacos como puede ser la edad, el volumen corporal, la presencia de otras patologías asociadas, intolerancias, etc.

Acercamiento bioético[editar | editar código]

Desde un punto de vista bioético muchas cuestiones están involucradas. Son esclarecidas por la deontología farmacéutica. Problemas como la producción, la investigación, el consumo, los costes, etc son tratados por esta ciencia. El Código de Farmacia señala ciertos caminos a recorrer en torno a la investigación y a la producción de nuevos medicamentos antes de salir el mercado. El criterio ético estará marcado por el fin que se persigue. Cuando se trata de alcanzar la salud del enfermo parecería a primera vista que no hay límites. Sin embargo, existen los límites impuestos por la dignidad y el respeto a la libertad del propio paciente.

Con relación a la venta y distribución de los medicamentos los problemas no son pequeños. En primer lugar porque todos los medicamentos tienen efectos secundarios y debido al problema de la automedicación,  cada día se asisten en los medios sanitarios a problemas causados por el acceso tan excesivo y fácil a los medicamentos.  Saliendo de los efectos secundarios, otra cuestión no menor es la presentada por grupos de medicamentos que dependiendo de la intencionalidad con la que se ingieran mutan la finalidad de los mismos.

Por ejemplo un producto anovulatorio que se ingiere para regular el ciclo o alterar los trastornos menstruales puede ser ingerido ese mismo producto con una intencionalidad contraceptiva de tal forma que se plantean no pocos problemas éticos tanto los distribuidores como a los empleados de farmacia que tienen que despachar dichos compuestos.

Respecto a su aplicación, el enfermo debe poner los medios necesarios y oportunos para que se de la salud. El uso normal de los medicamentos está sujeto a la receta médica. Habrá que tener un cuidado especial en determinados estados como el embarazo o la lactancia donde los medicamentos ordinarios pueden provocar efectos secundarios adversos. Junto con ello, es necesaria una educación moral que impida el engaño al cliente despachado o el adquirir beneficios injustos.

En casos terminales, la aplicación o uso de los medicamentos está determinada por el criterio de la proporcionalidad. En cuanto a la experimentación con nuevos medicamentos dependen de dos factores: cumplir escrupulosamente los protocolos de seguridad y de que la enfermedad no ha sido capaz de vencerse a través de otras formas. El médico tiene la obligación moral de informar al paciente acerca de los riesgos que corre con la ingesta del fármaco y de las posibilidades de vencer a la enfermedad.

Así se pronuncia el Código de Deontología Médica: “el médico o grupo de médicos que practiquen una experimentación o una prueba terapéutica en el hombre, deberán tener independencia económica total, respecto a cualquier organismo que tenga intereses comerciales o promuevan un nuevo tratamiento o una nueva investigación” (artículo 111).

Algunos organismos han emitido textos donde se recogen los derechos de los enfermos que deben ser tutelados. Por ejemplo la Asociación médica americana (1973) o la Comunidad Económica Europea (1979) o el Insalud en España (1985). Respecto a este último, el documento se centra en dos  apartados que recogen los derechos y deberes del paciente. Han quedado estos derechos y deberes recogidos en la ley del 2003 (8-4-2003). También en algunas autonomías se han producido pronunciamientos como en la Comunidad Autónoma de Madrid (2004).

Generalmente se observa una sintonía amplia entre los códigos farmacéuticos y médicos en relación al valor y defensa de la vida humana y en relación al paciente que contrastan en no pocas ocasiones con los ordenamiento jurídicos nacionales. Se deduce que en bastantes ocasiones, que leyes que van contra la vida se oponen al ejercicio de la medicina y de la farmacia.

Bibliografía[editar | editar código]

  • Carta de los Derechos del paciente, 1-IV-1985, Madrid 1985
  • V. Casero, La publicidad y compra de medicamentos a través de internet. Su problemática, Cuadernos de Bioética 24 (2003), 253-263.
  • G. Ciabattoni, Nuovo Dizionario di Bioética, S.Leone-S. Privitera (eds), Acireale 2004
  • S. Leone- G. Seroni (eds), Il farmaco al servizio della persona, Roma 1994

Notas[editar | editar código]

  1. Simón Vázquez, Carlos (Mayo 2012). «Voz: Medicamento». Simón Vázquez, Carlos, ed. Nuevo Diccionario De Bioética (2 edición) (Monte Carmelo).