Fecundación in vitro

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La fecundacion in vitro es una Técnica de Reproducción Asistida TRA (ART en inglés) que involucra fecundación extracorpórea[1]. Se suele llamar también FIV (IVF, in vitro fertilisation, en inglés). A veces se utiliza también FIVET, aunque propiamente este término añade que hay transferencia de embriones. Es frecuente que también por FIV se entienda que hay una trasferencia de embriones.

Historia[editar | editar código]

Portada del periódico Evening News, con la noticia de la "primera niña probeta"

La puerta para la FIV se abre en 1959, con la publicación por Chang en la revista Nature del nacimiento de un conejo fecundado in vitro [2].

A partir de ese momento, durante los años 60-70 surge y avanza la aplicación de esta tecnología de la reproducción con cierta aureola de "gran milagro". El clima de los científicos y la acogida social en los años 60 estuvo a favor de continuar con la reproducción humana artificial. Se afirma que ya sólo se trata de mejorar y afinar las técnicas [3].

En 1966, Robert Edwards con otros investigadores fecundan por primera vez un oocito humano [4].

En 1973, Carl Wood y John Leeton realizan, sin éxito, la primera transferencia a útero de un embrión humano in vitro [5].

Durante 1976 Yves Meneso describe que un buen medio de cultivo de los embriones debe contener componentes que reflejen el entorno natural del folículo ovárico, las trompas de Falopio y del útero de oveja, conejo y humano. Y Patrick Steptoe y Robert Edwards Steptoe transfieren un embrión en estado de mórula que acaba en un embarazo ectópico [6].

Por fin, el 25 de julio de 1978 nace Louise Brown cuya madre tenía obstruidas las trompas [7]. Posteriormente con la ICSI se dispondría de la tecnología para superar los problemas de infertilidad masculina.

El profesor Robert Edwards, recibiría en 2010 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina por estos hallazgos [8].

Procedimiento[editar | editar código]

Existen cinco pasos básicos para el procedimiento [9]:

Paso 1: Estimulación, también llamada superovulación[editar | editar código]

Artículo principal: Manipulación de óvulos en ART

Las TRA involucran la hiperestimulación ovárica para la que aplica gonadotropinas exógenas a fin de estimular el ovario y producir el mayor número de oocitos maduros para ser cosechados y fecundados in vitro, o para permitir inseminación. Una variedad de procesos, que ocurren en el citoplasma del oocito, son requeridos para su correcta maduración, capacidad de fecundación y posterior desarrollo embrionario[10], si es fecundado. La estimulación ovárica puede retardar el desarrollo embrionario y aumentar la pérdida fetal[11] En cierta medida, los cambios epigenéticos de los óvulos en los procesos de las TRA son responsables de que en el 70% de los casos no se logre el buscado embarazo.

Durante este paso, la mujer será sometida a ecografías transvaginales regulares para examinar los ovarios y a exámenes de sangre para verificar los niveles hormonales.

Paso 2: Retirada de los óvulos[editar | editar código]

Se lleva a cabo una cirugía menor, llamada aspiración folicular, para retirar los óvulos del cuerpo de la mujer y es un procedimiento que normalmente se realiza en forma ambulatoria en el consultorio médico. A la mujer se le administran medicamentos de tal manera que no sienta dolor durante el procedimiento. Utilizando imágenes de ultrasonido como guía, el médico inserta una aguja delgada a través de la vagina y dentro del ovario y los sacos (folículos) que contienen los óvulos. La aguja se conecta a un dispositivo de succión, que extrae los óvulos y el líquido fuera del folículo, uno a la vez. El procedimiento se repite para el otro ovario. La mujer puede presentar algunos calambres después de la cirugía, pero esto generalmente desaparece en cuestión de un día. En raras ocasiones, se puede necesitar una laparoscopia pélvica para retirar los óvulos.

Si una mujer no produce o no puede producir ningún óvulo, hay que utilizar óvulos donados.

Paso 3: Inseminación y fecundación[editar | editar código]

Artículo principal: Manipulación de semen en ART

Los espermatozoides del hombre se coloca junto con los óvulos de mejor calidad y se almacenan en una cámara ambientalmente controlada con el fin de que se encuentren y se produzca la fecundación. Si el médico piensa que la posibilidad de fecundación es baja, el personal del laboratorio puede inyectar directamente el espermatozoide dentro del óvulo, lo cual se denomina inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI, por sus siglas en inglés). Forzar así la capacidad fecundante de espermios que pueden estar alterados puede conllevar consecuencias para el embrión generado. Por este último motivo, no es raro acudir a la donación de espermatozoides.

Paso 4: Cultivo de los embriones[editar | editar código]

La situación biológica primordial es esencial tanto para el desarrollo temprano del embrión, como para lo que se refiere a la maduración de los gametos en los cuerpos de los progenitores, la selección natural de los espermios en el tracto genital femenino, maduración del embrión en comunicación con las trompas de Falopio maternas, como los mecanismos por los que se prepara la anidación y la tolerancia inmunológica de la madre hacia el feto [12].

Desde hace unos años es bien conocido que la expresión correcta de los genes, a lo largo del desarrollo embrionario y a lo largo de la vida, es un proceso perfectamente controlado por la información epigenética que surge con el proceso mismo y siempre en dependencia del medio.

Esta situación hace que sea muy delicado el cultivo de los embriones que se van a transferir y suponga un buen número de investigaciones.

El embrión en cultivo hasta la fase de blastocisto, unos cinco días tras la fecundación, es muy sensible a las influencias ambientales. Las investigaciones realizadas durante la última década han dado lugar a mejoras significativas en la composición del medio de cultivo. Un primer enfoque –«regreso a la naturaleza» [13]. Consiste en un medio secuencial con movimiento del embrión de un medio a otro; estas transferencias añaden un estrés significativo para el embrión en desarrollo y requieren un trabajo intensivo y costoso. Un segundo enfoque –«dejar la elección del embrión» [14]- que consiste en un protocolo de un solo paso, muestra ventajas. Y un estudio que compara a lo largo de varios años ambos sistemas de cultivo, pone de manifiesto que el segundo enfoque, permite tras la implantación de los blastocistos, un mejor desarrollo [3]

Las parejas que tienen un riesgo alto de transmitir un trastorno genético (hereditario) a un hijo pueden considerar la posibilidad de hacerse un diagnóstico genético preimplantatorio (PGD, por sus siglas en inglés). El procedimiento se hace aproximadamente de 3 a 4 días después de la fecundación. Los científicos del laboratorio retiran una sola célula de cada embrión y examinan el material en búsqueda de trastornos genéticos específicos. De acuerdo con la American Society for Reproductive Medicine (Sociedad Estadounidense para la Medicina Reproductiva). La técnica es polémica y no se ofrece en todos los centros médicos [9]. Además hay que tener en cuenta que está técnica siempre puede producir un daño en el blastómero [15].

Paso 5: Transferencia del embrión[editar | editar código]

Los embriones son colocados dentro del útero de la mujer de 3 a 5 días después de la fecundación del óvulo. El procedimiento se hace en el consultorio del médico mientras la mujer está despierta. El médico inserta un tubo delgado (catéter) que contiene los embriones a través de la vagina y del cuello uterino hasta el interior del útero. Si un embrión se pega o se implanta en el revestimiento del útero y crece allí, se presenta el embarazo.

La transferencia múltiple de embriones se justificó para facilitar la supervivencia de alguno de ellos que lograra anidar en el útero. Esta medida ha sido contestada por los clínicos dado que los posibles embarazos múltiples no sólo son un peligro para la madre sino que han resultado un déficit para los niños que nacen prematuros.

El número de embriones transferidos es un asunto complejo que depende de muchos factores, especialmente la edad de la mujer, aunque hay una recomendación general de que sean uno o dos. Si tenemos un número mayor de embriones, pueden congelarse o desecharse [9].

Los efectos negativos a causa de las técnicas de reproducción asistida (ART TRA)[editar | editar código]

Las ART han tenido un éxito limitado, en gran parte debido al impacto de los procesos de manipulación física y química en el desarrollo y la maduración de los gametos, declara el Dr. Thomas W. Hilgers.

Uno de los factores fundamentales para mejorar la calidad de los embriones es minimizar el estrés impuesto a los gametos durante su manipulación, declara Swain[16].

Según Berntsen, tiene sentido argumentar que el estrés debido a la manipulación, junto con la infertilidad subyacente, tiene un impacto e incluso es parcialmente responsable de los defectos y patologías en los embriones, fetos y niños que resultan de estas técnicas[17].

Chen junto a otros investigadores defienden los numerosos artículos que han demostrado que las ART de alta complejidad - FIV e ICSI- se correlacionan con el aumento de enfermedades en la descendencia[18][19][20].

En cualquier caso, algunos autores como Ombelet y Sutter, han argumentado que la correlación entre la IA y las enfermedades en la descendencia es tal que los pacientes de las clínicas de fertilidad deben ser informados de los posibles efectos adversos en la salud de cualquier niño, incluso en los casos de AIH[21].

Sin embargo, Cohlen manifiesta que es importante enfatizar que solo se han publicado unos pocos estudios, que comparan directamente el resultado perinatal después de la IA con embarazos médicamente no asistidos, y que estos estudios han producido resultados contradictorios[22].

Resultados[editar | editar código]

La 12 ª Europea FIV-monitoreo (EIM) presenta en un informe los resultados de los tratamientos con la tecnología de reproducción asistida (TRA/ART) llevados a cabo en Europa en 2008 [23].

Métodos utilizados[editar | editar código]

De 36 países (3 más en comparación con 2007), 1051 clínicas reportaron 532.260 ciclos de tratamiento que incluyen: IVF (124.539), ICSI (280.552), transferencia de embriones congelados FER, (97.120), la donación de óvulos (ED, 13.609), la maduración in vitro (IVM, 562), el diagnóstico genético preimplantacional / screening (DGP / PGS, 2.875) y los reemplazos de ovocitos congelados (FOR, 4080).

En general, esto representa un incremento del 7,9% en la actividad desde el año 2007, lo que se debe principalmente a un aumento en los ciclos de casi todos los registros y sólo parcialmente a los nuevos países que entran en la EIM (Estonia, Kazajstán, Moldavia y Rumania, 5.480 ciclos en total) . Los datos europeos sobre la inseminación intrauterina con esposo / pareja (IUI-H) y donante (IUI-D) de semen se registraron en 27 y 21 países, respectivamente. Un total de 144.509 IUI-H (+1,5%) y 24.960 ciclos de IUI-D (-4,3%) fueron incluidos.

Eficacia[editar | editar código]

Los datos oficiales publicados en Europa en 2012 por el ESHRE[23] son:

En 19 países en los que todas las clínicas llevan registro de TRA se llevaron a cabo un total de 350.143 ciclos de TRA en una población de 369,8 millones, lo que corresponde a 947 ciclos por millón de habitantes.

Para la FIV, las tasas de embarazo clínico tras aspiración de óvulos transferencia del embrión estuvieron entre el 28,5 y 32,5%, respectivamente, y para ICSI las tasas correspondientes fueron entre el 28,7 y el 31,9%.

En los ciclos en los que se usaron embriones congelados, la tasa de embarazo fue del 19,3%. La tasa para el caso de IIU fue del 9,1% para la IIU-H y 13,8% para la IIU-D.

En los ciclos de FIV e ICSI , en el que se transfirieron uno, dos, tres y cuatro o más embriones el resultado de embarazo fue del 22,4, el 53,2, el 22,3 y el 2,1%, respectivamente.

Las proporciones de nacimiento de un niño, partos gemelos o trillizos después de FIV e ICSI (combinado) fueron 78,3, 20,7 y 1,0%, respectivamente, lo que da como resultado una tasa de nacimientos múltiples de 21,7%, comparado con 22,3% en 2007, 20,8% en 2006 y 21,8 % en 2005.

En los ciclos en los que se usaron embriones congelados (FER) , la tasa de parto múltiple fue del 13,7% (13,4% mellizos y trillizos 0,3%). En las mujeres sometidas a inseminación (IIU), gemelos y trillizos se produjo una tasa del 10,6% y el 0,7% con IIU-H y del 9,4 y el 0,3% con IIU-D, respectivamente.

Conclusiones[editar | editar código]

En comparación con años anteriores, hubo un aumento en el número reportado de ciclos de TRA en Europa. Por primera vez en 5 años, las tasas de embarazo no mostraron un aumento interanual del año. En comparación con 2007, el número de transferencias de varios embriones (3 +) y la tasa de parto múltiple mostró una disminución marginal

Ética de la fecundación in vitro[editar | editar código]

Muchos ven la fecundación in vitro como el modo de satisfacer el deseo de paternidad-maternidad, y por tanto como una técnica que permite alcanzar un fin bueno como lo es el de tener un hijo.

Otros reconocen ese deseo que es bueno, y también la misma bondad del fin, pero consideran que la fivet no es un camino ético, porque considan se trata de la producción técnica de un ser humano y eso establece una relación sobre la nueva vida que queda totalmente bajo el dominio del que usa la técnica que decide que viva o no, y que tenga un nivel de calidad biológica para dejarla vivir, lo que atenta a contra el nuevo ser que llega a la existencia. Todo esto no se da, cuando la nueva vida es fruto de un acto de unión entre personas que se entregan mutuamente y del que puede venir o no esa nueva vida.

Por otra parte desde el punto de vista ética hay que tener en cuenta también otras cuestiones como la situación de los embriones humanos congelados, así como al sometimiento que frecuentemente se hace a procedimientos eugenésicos con los embriones fecundados. También se plantean problemas éticos respecto a la utilización de gametos que son extraños a la pareja que acude a la fivet (heteróloga)[24]

Otros artículos[editar | editar código]

Referencias[editar | editar código]

  1. Zegers-Hochschild, F.; Adamson, G. D.; de Mouzon, J.; Ishihara, O.; Mansour, R.; Nygren, K.; Sullivan, E.; Vanderpoel, S. (2010). Glosario de terminología en Técnicas de Reproducción Asistida (TRA). Versión revisada y preparada por el International Committee for Monitoring Assisted Reproductive Technology (ICMART) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). 
  2. Chang, M.C. (8 de agosto de 1959). «Fertilization of Rabbit Ova in vitro». Nature (184): 466-467. doi:10.1038/184466a0. 
  3. 3,0 3,1 López Moratalla, Natalia (mayo-agosto 2012). «El precio del «milagro» de los nacimientos por las técnicas de fecundación asistida». Cuadernos de Bioética XXIII (78): 421-467. ISSN 1132-1989. Consultado el 3 de noviembre de 2012. 
  4. Edwards, R.G.; Donahue, RP; Baramki, TA; Jones, HW Jr. (15 de septiembre de 1966). «Preliminary attempts to fertilize human oocytes matured in vitro». American Journal of Obstetrics and Gynecology (96(2)): 192-200. 
  5. De Kretzer, D.; Dennis, P.; Hudson, B.; Leeton, J.; Lopata, A.; Outch, K.; Talbot, J.; Wood, C. (29 de septiembre de 1973). «Transfer of a human zygote». Lancet 302 (7831). doi:10.1016/S0140-6736(73)92553-1. Consultado el 3 de noviembre de 2012. 
  6. Steptoe, P.C.; Edwards, R.G. (24 de abril de 1976). «Reimplantation of a human embryo with subsequent tubal pregnancy». Lancet 307 (7965): 880-882. doi:10.1016/S0140-6736(76)92096-1. 
  7. Steptoe, P.C.; Edwards, R.G. (12 de agosto de 1978). «Birth after the reimplantation of a human embryo». Lancet 66 (8085): 366. doi:10.1016/S0140-6736(78)92957-4. 
  8. «The Nobel Prize in Physiology or Medicine 2010 is awarded to Robert G. Edwards for the development of in vitro fertilization». The Nobel Committee for Physiology or Medicine. 2010. 
  9. 9,0 9,1 9,2 Storck, Susan; Zieve, David (26 de febrero de 2012). «Fecundación in vitro (FIV)». Enciclopedia médica. Consultado el 3 de noviembre de 2012. 
  10. Van der Auwera, I.; D’Hooghe, T. (2001). «Super- ovulation of female mice delays embryonic and fetal development». Human Reproduction 16 (6): 1237-1243. Consultado el 4 de noviembre de 2012. 
  11. Obata, Y.; Hiura, H.; Fukuda, A.; Komiyama, J.; Hatada, I.; Kono, T. (28 de enero de 2011). «Epigenetically im- mature Oocytes lead to loss of imprinting during embryogenesis». The Journal of Reproduction and Development (57): 327-334. Consultado el 4 de noviembre de 2012. 
  12. López Moratalla, Natalia (2002). «Fecundación in vitro y la pérdida en la relación intergametos y en la relación inicial madre-hijo». La humanidad in vitro (Coord. Jesús Ballesteros) (Comares). ISBN 84-8444-580-1. 
  13. Leese, H.J. (1998). «Human embryo culture: back to nature». Journal of Assisted Reproduction and Genetics (15): 466-468. doi:10.1023/A:1022526219202. Consultado el 4 de noviembre de 2012. 
  14. Biggers, J.D. (1998). «Reflections on the culture of the preimplantation embryo». The International Journal of Developmental Biology 42 (7): 879-884. Consultado el 4 de noviembre de 2012. 
  15. Liebaers, I.; Desmyttere, S.; Verpoest, W.; De Rycke, M.; Staesse, C.; Sermon, K.; Devroey, P.; Haentjens, P. et al.. «Report on a consecutive series of 581 children born after blastomere biopsy for preimplantation genetic diagnosis». Human Reproduction 25 (1): 275-282. 
  16. Swain, Jason; Carrell, Doug; Cobo, Ana; Mesegue, Marcos; Rubio, Carmen; Smith, Gary D. (2014). «Optimizing the Culture Environment and Embryo Manipulation to Help Maintain Embryo Developmental Potential». PubMed 105: 571-587. doi:10.1016/j.fertnstert.2016.01.035. 
  17. Sine Berntsen, Viveca Söderström-Anttila , Ulla-Britt Wennerholm , Hannele Laivuori, Anne Loft , Nan B. Oldereid , Liv Bente Romundstad, Christina Bergh, Anja Pinborg (2019). «The health of children conceived by ART: “The chicken or the egg?”». Human reproduction 25 (2): 137-158. doi:10.1093/humupd/dmz001. Consultado el 23 junio 2020. 
  18. Chen, Qi; Shi, Junchao; Tao, Yi; Zernicka Goetz, Magdalena (2018). «Tracing the origin of heterogeneity and symmetry breaking in the early mammalian embryo». Nat Commun 1819. doi:10.1038/s41467-018-04155-2. 
  19. Liang, Qiang (2018). «MicroRNAs in Small Extracellular Vesicles Indicate Successful Embryo Implantation during Early Pregnancy». Researchgate 62. doi:10.3390/cells9030645. 
  20. Zheng, Huili; Yuan, Shuiqiao; Schuster, Andrew; Tang, Chong; Yu, Tian; Ortogero, Nicole; Bao, Jianqiang; Yan, Wei (2018). «Sperm-borne miRNAs and endo-siRNAs Are Important for Fertilization and Preimplantation Embryonic Development». Development 143 (4): 635-47. PMID 26718009. doi:10.1242/dev.131755. Consultado el 25 junio 2020. 
  21. Ombelet, Willem; Sutter, Petra de (2014). «Perinatal Outcome after IUI». Cohlen, Ben; Ombelet, Willem, eds. Intra-Uterine Insemination Evidence Based Guidelines for Daily Practice (Bahavar Medicine Library): 139-143. 
  22. Ben Cohlen, Aartjan Bijkerk, Sheryl Van der Poel, Willem Ombelet (2018). «IUI: Review and Systematic Assessment of the Evidence That Supports Global Recommendations». Human Reprod Update 24 (3): 300-319. PMID 29452361. doi:10.1093/humupd/dmx041. Consultado el 24 de junio de 2020. 
  23. 23,0 23,1 Ferraretti, AP.; Goossens, V.; de Mouzon, J.; Bhattacharya, S.; Castilla, JA.; Korsak, V.; Kupka, M.; Nygren, KG.; Nyboe Andersen, A.; European IVF-monitoring (EIM); Consortium for European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE). (2012). «Assisted reproductive technology in Europe, 2008: results generated from European registers by ESHRE». Human Reproduction 27 (9): 2571-2584. doi:10.1093/humrep/dew151. Consultado el 4 de noviembre de 2012. 
  24. Rhonheimer, Martin (2004). Ética de la procreación. Rialp. pp. 149-172. ISBN 84-321-3486-4.